¿No has pensado alguna vez, " Bufff este tío no tiene ni "puta idea", va a su bola; no ama, solo desea, quiere, exige?.
¡Que difícil es amar bien!
Me consta que hay personas que lo intentan, en serio, de verdad, son auténticos creyentes. Yo no los llamaría románticos, tampoco cursis ni ingenuos.
En todo caso, lo podría llamar "empecinamiento", o fe en la búsqueda.
¿Y a quién no le gustaría algún día sentir, pensar, saber, observar, intuir, acariciar la idea de un amor para siempre?
A todos los "fieles" les invito a escuchar el tema de Rosario Flores "¡Qué bonito!" (https://youtu.be/iK7pd3whnuc)
Por cierto, ¿ Qué es amar para siempre, por siempre, for ever and ever?
Clásicos del cine y de la literatura mundial en todas las épocas han planteado esa posibilidad. La más "fanática", la Biblia, defensora del amor "hasta que la muerte nos separe".
Aterricemos, por favor;
Somos criaturas, falibles, previsiblemente egoístas, encogidas por el temor a perder, a no ser dignos.
La culpa, las heridas sin cicatrizar, envenenan nuestras decisiones, imponiendo sin tregua límites obsoletos a nuestra libertad de acción.
La sal de la vida, es que seamos antorchas, con luz propia, que iluminemos al que viene detrás, pero para eso necesitamos mucha generosidad, caudales de energía, y de amor.
Valor sobrenatural, generosidad sobrenatural, amor sobrenatural. Esto es, más allá de nuestros recursos y nuestras fuerzas.
Esto hay que pedírselo a Dios. Con todas nuestras fuerzas. Y tener FE.
La fe es eso, esperanza; esperanza, en encontrar el Cómo.
Sentir la inspiración, la fuerza, que te lleve a tu verdadero camino.
