Hoy en día es bastante común el uso del washap para intercambiar opiniones, aplazar encuentros, cambiar citas, saludar amistosamente, cerrar un capítulo de tu vida, felicitar a un amigo etc, etc.
También hoy se producen discusiones y malentendidos por medio de este artilugio de la ciencia actual.
Sin ir más lejos, el otro día conversando con una de mis mejores amigas me mostró una de las últimas "conversaciones" que había mantenido con su todavía entonces llamado y considerado "novio".
Ella, sencillamente, estaba hecha un lío, así que acudió a mí para desahogar su pena y su frustración.
La noche anterior recibió dos llamadas seguidas de su novio, pero no las oyó, así que cuando se percató de ello, decidió llamarlo a la mañana siguiente.
En un intervalo o pausa realizado en el trabajo, le llama, y él le dice que sentía o había sentido la necesidad de abrazarla. Ella estaba "jodida" porque esa misma mañana había tenido algunos problemillas en su trabajo y no estaba de muy buen humor, además recientemente, ambos de mutuo acuerdo habían decidido darse un respiro, para aclarar su mente acerca de si debían o no continuar la relación.
Dadas las circunstancias, le dijo que en ese momento "no estaba el horno para bollos", que gracias, pero que ya hablarían más tarde.
Se pasó el día esperando su llamada, pero ésta no tuvo lugar.
Antes de irse a dormir, no pudo evitar caer en la tentación de enviarle un washap.
Ella: ¿Qué es de tu vida?
Él: Pues, nada, aquí en casa, molesto porque me he esforzado mucho en el curro ( monitor de deportes) y de tanto sudar, la piel de la cara interna de los muslos se me ha irritado un montón, y me pica y me duele;
Ah, dice ella, pues, vaya.
Y entonces le pregunta, bueno, ¿de qué me querías hablar esta mañana? y ¿Por que no me has llamado?, he estado esperando tu llamada todo el día.
A lo que él contesta: ¿qué dices ahora?
A lo que él contesta: ¿qué dices ahora?
Ella: Pues que esperaba tu llamada
El: Y yo esperaba que me tocara la lotería, pero como no hecho.
Ella: Veo que estás cansado; Buenas noches.
El: Y yo veo que sigues con tus "esperaba, creía, imaginaba".
Ella: No te pongas a la defensiva; Me dijiste esta mañana que querías abrazarme. Yo también lo deseada. Pensé que me ibas a pedir que fuera a verte. Me ha disgustado no poder abrazarte hoy.
El: Pensé; Pide y no pienses, imagines y tantos y tantos etc.
Ella: Vale; Tu qué quieres? ¿Más tiempo para pensar?
E: Pues si
Ella: Bien no te había entendido
El: Hasta mañana estoy muy cansado y no te lo tomes a mal; Simplemente necesito más tiempo. Eso es todo.
Ella: Vale; No haré planes; Descansa; Te dejaré tranquilo; Haré mi vida; Cuando me quieras de verdad, hablamos; Ahora aún estas muy confundido. Y me hace daño tu frialdad e indiferencia:
El: Ya estás sacando las cosas de contexto.
Ella: Es mejor que te aclares. Te he entendido mal; Sí es cierto; Necesito que me abraces; Pero me abrazaré yo misma; Descansa; Piensa. Yo no puedo vivir en la incertidumbre; Un beso.
E: Y tú cambia un poco tu manera de ver las cosas.
Ella: Y no te lo tomes a mal tú tampoco; Lo siento, hoy me siento muy sola.
El: Mira, ya estás otra vez con la presión; Hasta mañana.
Ella: Mensaje que me mostró pero no llegó a enviarle: "No voy a negar que sí te pido cariño. Abrazos, besos, sexo. Sí te pido y lo necesito. Y puede que no esté respetando tu necesidad de soledad; Pero yo no te presiono. Te presionas tú mismo. Tú solo. Porque lo vives como una amenaza. No como algo placentero.
Tú llamas presión a lo que yo llamo ganas de estar contigo. Pero me olvido de que tú ahora no quieres estar conmigo. Porque sientes que "no vas a poder ser feliz a mi lado".
Fin de la conversación.
Mi pregunta es:
¿A qué reflexión nos lleva éste diálogo?
Vemos representado aquí vivamente una escalada de tensión y de angustia, mayormente en la chica. Quizás esté confundiendo "eros con ágape".
El amor pasional, (eros) no cumple sus expectativas. El ágape o amistad y compromiso, ni siquiera se vislumbra.
¿Cómo ayudar a aquéllas personas, que encerradas en su dolor, no ven más allá de sus narices?
Mi pregunta es:
¿A qué reflexión nos lleva éste diálogo?
Vemos representado aquí vivamente una escalada de tensión y de angustia, mayormente en la chica. Quizás esté confundiendo "eros con ágape".
El amor pasional, (eros) no cumple sus expectativas. El ágape o amistad y compromiso, ni siquiera se vislumbra.
¿Cómo ayudar a aquéllas personas, que encerradas en su dolor, no ven más allá de sus narices?
