Hola,
Mis muy estimados amigos y amigas:
Desde el aula, descanso en mi sillón,
Esperando pasar una vez más una jornada tranquila.
Despejada la mente.
Vacio el odio,
No hay ira, no hay tensión.
El clamor de la fuente silencia mis pensamientos
y tu rostro enseguida viene a mí.
Nos encontramos en el pasillo.
Se cruzan las miradas.
Ángel, dulce ángel del cielo,
divina locura de amor que traspasa el corazón.
Qué tarde es ya
para empezar,
y que pronto para acabar.
Mueves las alas, y
mi mirada se eleva por encima del cielo y las estrellas:
Infinitud.
¿cómo negarla?
¡Cuánta estupidez hay en el mundo!
¡y cuanta ignorancia!
El infinito es lo inefable, lo inaprensible, lo inmutable,
pero no lo imposible.
Responde a nuestro anhelo innato de eternidad.
Búsqueda, búsqueda incensante entre las olas, que
no alcanza a completar su obra.
Porque solo tú Señor la completas,
le das valor.
Enseñas que todo vale la pena, y que está pleno de sentido.
Ni la muerte, ni la distancia alcanzan jamás al amor.
El amor se revela a nosotros como algo inefable, transcendente, imperecedero.
Bien lo saben algunos filósofos, y algunos elegidos,
Elegidos por tí.
San Pablo, Santo Tomás de Aquino, San Juan Pablo II, Edith Stein, Simone Weil, María Zambrano, y tantas otras.
Hoy asomada a la ventana de mi aula, descansando en el sillón, un día cualquiera de un mes cualquiera, de una temporada cualquiera, me pregunto:
¿Por qué la juventud de hoy no se asoma al laberinto de la contemplación?
¿Acaso hemos dejado de ser personas?
¡Y lo hemos permitido!
¡Cuánta ingratitud! ¡Cuánto silencio!
¡Cúan cómplices hemos sido los maestros !
Por no romper aún a costa de nuestro sosiego
el alma envenenada de la concupiscencia,
inoculada en las redes de nuestra más íntima conciencia.
Soterradas cual serpientes laberínticas desvanecidas en la apariencia del más inofensivo placer.
¿¡Y lo hemos permitido!?
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viernes, 14 de diciembre de 2018
miércoles, 26 de septiembre de 2018
El tránsito: Una amiga en el cielo
Puedo presumir de tener una amiga en el cielo;
Morir no es el final, es principio de eternidad.
Vida gozosa en el amor de Dios.
Vida de fe.
Vida de esperanza.
Nunca sabemos cuándo nos llegará ni dónde; tampoco si estaremos solos o acompañados.
Desconocemos el sentir de ese instante previo.
Si acontecerá con sosiego o desasosiego.
Si veremos la luz o las sombras.
Si por el contrario nos encontraremos encerrados en la mirada estrecha de una mente atormentada e inquieta.
Si la luz hará brotar dicha y felicidad en ese encuentro o tinieblas y escarnio.
Pensar y no ser.
Orar;
para ser uno con Dios.
Ésa era su filosofía.
Su tarea.
Su mismidad.
A ella no le bastaba con existir para sí.
Respondía al impulso de las horas, los días, los meses y los años junto al Señor, junto al Sagrario, en el corazón mismo de la Eucaristía.
Una vida de devoción, de ansía de amor, de ansía de unión;
Que la llevaron a olvidarse de sí misma y a entregar su vida por Amor. Pues no hay amor más grande que el amor de Dios.
Llegó por fin su recompensa.
Una vida de gloria y comunión entre los hijos predilectos de nuestro amado y adorado Cristo.
Descanse en paz, bella flor, bella entre las bellas, espiritualmente cercana a los ángeles.
Gloriosa esperanza, fiel, comprometida.
Tu sembraste una escuela de amor, entre los fieles, una escuela de fe, una escuela de esperanza.
Modelo a seguir por los entregados al trabajo de querer ser un poquito mejor cada día.
Conocerte, ¡¡¡¡Qué gran bendición!!!!!!!!!!
Contemplar tu sonrisa, tu alegría, tu vitalidad en ese cuerpo ultrajado, vejado por las células marchitas.
Supiste preservarte de todo aquéllo que te apartaba de la dicha, de la Gloria.
Y supiste mostrar en tu semblante el fiel reflejo de la misericordia de nuestro Salvador. ¡ Bendito y Alabado seas por siempre, Jesús!
Por haberte derramado con tanta intensidad en esta mi muy querida hermana, a la que ahora intento honrar de tu parte, de nuestra parte, de la parte de todos los que la conocimos y amamos dentro de nuestros míseros caparazones.
A ti por siempre,
Gracias, gracias, gracias.
Morir no es el final, es principio de eternidad.
Vida gozosa en el amor de Dios.
Vida de fe.
Vida de esperanza.
Nunca sabemos cuándo nos llegará ni dónde; tampoco si estaremos solos o acompañados.
Desconocemos el sentir de ese instante previo.
Si acontecerá con sosiego o desasosiego.
Si veremos la luz o las sombras.
Si por el contrario nos encontraremos encerrados en la mirada estrecha de una mente atormentada e inquieta.
Si la luz hará brotar dicha y felicidad en ese encuentro o tinieblas y escarnio.
Pensar y no ser.
Orar;
para ser uno con Dios.
Ésa era su filosofía.
Su tarea.
Su mismidad.
A ella no le bastaba con existir para sí.
Respondía al impulso de las horas, los días, los meses y los años junto al Señor, junto al Sagrario, en el corazón mismo de la Eucaristía.
Una vida de devoción, de ansía de amor, de ansía de unión;
Que la llevaron a olvidarse de sí misma y a entregar su vida por Amor. Pues no hay amor más grande que el amor de Dios.
Llegó por fin su recompensa.
Una vida de gloria y comunión entre los hijos predilectos de nuestro amado y adorado Cristo.
Descanse en paz, bella flor, bella entre las bellas, espiritualmente cercana a los ángeles.
Gloriosa esperanza, fiel, comprometida.
Tu sembraste una escuela de amor, entre los fieles, una escuela de fe, una escuela de esperanza.
Modelo a seguir por los entregados al trabajo de querer ser un poquito mejor cada día.
Conocerte, ¡¡¡¡Qué gran bendición!!!!!!!!!!
Contemplar tu sonrisa, tu alegría, tu vitalidad en ese cuerpo ultrajado, vejado por las células marchitas.
Supiste preservarte de todo aquéllo que te apartaba de la dicha, de la Gloria.
Y supiste mostrar en tu semblante el fiel reflejo de la misericordia de nuestro Salvador. ¡ Bendito y Alabado seas por siempre, Jesús!
Por haberte derramado con tanta intensidad en esta mi muy querida hermana, a la que ahora intento honrar de tu parte, de nuestra parte, de la parte de todos los que la conocimos y amamos dentro de nuestros míseros caparazones.
A ti por siempre,
Gracias, gracias, gracias.
jueves, 19 de julio de 2018
¿Qué color tiene el dolor?
Nunca sabes qué color tendrá pero cuando lo sientes, tienes claro que no hay otro color más triste ...
Cenizas ...
IN MEMORIAM
¿Quién fue Aquél? ¿Qué fué de ÉL?
Lo conoceréis .....
Lo conoceréis .....
Por encima de todo, por ser un profesional de la
elegancia, del buen gusto.
Correctísimo en el trato,
Amable.
En momentos de cólera, tan escasos,
se mostraba intolerante y poco dialogante.
Gran escuchante.
Muy comprensivo y transigente con sus hijos
y conmigo.
Generoso, dadivoso, nada egoísta en lo empírico;
Nada materialista.
Muy amigo de sus amigos.
Fiel, fidelísimo en sus afectos.
Tranquilo,
Pacífico,
Soñador,
Contradictorio a veces;
Otras, era como un niño pequeño al que
todo le daba miedo.
¡Parece mentira!
Con lo cauteloso que era él para ciertas
cosas y lo poco que arriesgaba su vida, ...
Aún me resulta más extraño que se dejara morir así, por descuido, por indolencia, por no alcanzar a tiempo el ritmo de la destructora e invisible realidad de su dolencia.
¿O fue más bien, porque se dejó llevar por ese espíritu lírico que cimbreaba todas sus decisiones?; Ésa actitud del que está más allá de todo provincianismo, toda practicidad, todo hábito.
Más de una vez pensé de él que era un cobardica y por eso evitaba situaciones “peligrosas” o que entrañaban algún riesgo.
Más de una vez pensé de él que era un cobardica y por eso evitaba situaciones “peligrosas” o que entrañaban algún riesgo.
Sin embargo no supo ver, no supo
identificar los síntomas de su afección,
ni yo tampoco, hasta que fué demasiado tarde.
Ese pesar corroe mi alma.
El demonio se ceba en ésta mi desesperación consternada.
Mas no triunfará, porque yo no soy su esclava.
Amo a mi Señor, mi Dios y por eso el mal no vencerá.
Recuerdo los días en que nos amamos.
Tiempos muy lejanos aquéllos, en los que como
novios, como amantes, como esposos, solíamos embebernos el uno del otro,
reposar nuestras cabezas en estrecho abrazo tras la rutina y el ajetreo del largo día.
De eso hace ya tanto tiempo.
Nos quisimos de verdad, con el corazón y
con el cuerpo.
Tanto tiempo atrás.
Lo que definía y ha definido siempre nuestra
relación era el enorme amor a nuestros hijos.
La alegría de compartir momentos y de
velar por su crecimiento. Nuestra amistad.
Nunca fuimos unos divorciados típicos,
Nunca nos dejamos llevar por la corriente
en ese sentido.
Cuando todos creían y esperaban que nos
llevásemos a matar, nos insultásemos,….
No lo hicimos.
A pesar de todo convivimos. Aprendimos el
arte del respeto al otro, del amor fraterno al otro, aún cuando hubiera
antagonismos.
Seguimos adelante,
Con nuestro dolor,
Nuestra furia,
Nuestra enorme decepción.
Porque nos quisimos,
Siempre nos quisimos mucho,
Con el corazón,
No con el cuerpo,
Nos faltó el cuerpo,
Nos faltó la ilusión,
Nos faltó la lujuria,
Pero teníamos la médula de la caridad, ...
Pero teníamos la médula de la caridad, ...
Él era mi amigo, mi hermano, mi padre, mi
hijo…
Yo era su hermana, su madre, su amiga, su
hija…..
Aunque hubo un tiempo, y lo hubo en que
nos odiamos, nos maltratamos…..
Todo eso pasó.
Gracias a Dios, mi gran y amado Dios, nos
permitió una reconciliación plena, un perdón absoluto……
Nos dejó el grato sabor del
arrepentimiento, la reconciliación y la
paz.
El poder hablar con un enorme respeto y
cariño hacia el que ha sido y es el hombre más importante de mi vida. Camaradas del bote familiar.
El único que me ha aceptado tal y como
soy.
Con el que no he tenido que fingir ni inventar.
Sin prevención, ni disimulo.
Nevertheless, y a pesar de que,
Sin prevención, ni disimulo.
Nevertheless, y a pesar de que,
Fuera él quién me dijo “no” casi tantas veces
como mi padre.
Sin explicación,
Sin reproche.
¡Qué atípica ha sido siempre nuestra
relación!
Y qué bien nos define.
Pues no hay un marco fijo desde el que
puedas amar.
No hay un arquetipo o estructura mental
inmóvil desde la que te posicionas y vives para siempre.
Porque y en eso Nietzsche tenía razón, no
hay un solo modo de odiar o amar.
La inmutabilidad de los sentimientos es una utopía.
Pero me queda claro que es mejor así.
No quiero alcanzar la imperturbabilidad de
las emociones, como soñaran los estoicos.
Sino la paz en el perdón, en la dádiva
del alma, en la comprensión y la aceptación.
En el insondable tono gris de las cenizas ...
En el insondable tono gris de las cenizas ...
miércoles, 25 de abril de 2018
La mujer de la camiseta de algodón del bueno
Queridos míos, esto no es un chiste;
Antes que nada, es una verdad, una elocuencia que emana del alma del ser viviente, sintiente, quejumbroso; Mente a quién su hijo pequeño molesta, mientras intenta escribir un relato acerca de sí mismo, para encumbrar su vanagloria.
Ése que interrumpe, cuál pequeño dinosaurio, (citando al célebre escritor Miquel Sánchez Robles) en la sala de silencio del alma, desbordante de "sangre", anhelante de atención incondicional, tirando por la borda todas las ideas, que lentamente han de ser restauradas para erigirse en algo decente que contar al prójimo, cuando lo hay, o siquiera a una misma.
La mujer de la camiseta de algodón bueno. Ésta sí es un chiste......
Esa chica inquieta que atesora un secreto.
Que busca incansablemente en el fondo de todos los mares, todos los tesoros,
Que se enriquece mirando la sonrisa bobalicona de un adolescente cuando aparenta que escucha pero en el fondo "no se está enterando de nada".
La que ama con pasión y entrega.
La que camina a ciegas por el laberinto del futuro sin un futuro al que agarrarse, porque el futuro no le está permitido.
Ésa, cuyo pésimo gusto del vestir y del ser, le atraen todo tipo de inconveniencias e irregularidades.
La misma que piensa y actúa autónomamente.
La que escucha y atiende.
La que de vez en cuando vacila, pero luego, suelta una risita y sigue adelante, en el laberinto,
ese laberinto del amor, que da vueltas de meandro, una y otra vez, y que sin embargo, cada vez la acerca más a Dios, ese Dios grande e infinito, que nunca la deja, nunca se separa de ella, y que la guía, cuando la muy cabezota se deja orientar.
Amor siempre firme, siempre salvaje, siempre inconmensurable.
Un amor en el que cree, pero no está exento de mentiras, de dobles verdades, de vacíos en las respuestas, pleno de ausencias.
Un amor, que a pesar de todo, ama, confiada, valientemente.
Porque ha decidido dejarse llevar, creer, en vez de entender, soñar, en lugar de razonar, vivir a cambio de saber.
¿Es la verdad lo que buscan los hombres, se preguntaba Nietzsche, en Verdad y mentira en sentido extramoral?
No responde, es la superviviencia.
En este caso, la supervivencia del amor, o mejor dicho, el rescate de una ilusión.
Y por ello pagamos un precio alto, elevado.
Mas merece la pena, por el momento.
A fin de cuentas, ¿cómo podríamos estar seguros de los sentimientos del otro si no es a través de sus gestos, sus miradas, sus caricias, su piel?
El cuerpo no engaña;
De otro modo, también Wittgenstein habla de lo inefable, lo que no se deja describir, lo que está enajenado del lenguaje, lo que sin embargo, importa. Espíritu, alma, amor, Mística pura.
Sin concepto, no nos queda más que la PIEL, fiel narradora de un aroma.
Antes que nada, es una verdad, una elocuencia que emana del alma del ser viviente, sintiente, quejumbroso; Mente a quién su hijo pequeño molesta, mientras intenta escribir un relato acerca de sí mismo, para encumbrar su vanagloria.
Ése que interrumpe, cuál pequeño dinosaurio, (citando al célebre escritor Miquel Sánchez Robles) en la sala de silencio del alma, desbordante de "sangre", anhelante de atención incondicional, tirando por la borda todas las ideas, que lentamente han de ser restauradas para erigirse en algo decente que contar al prójimo, cuando lo hay, o siquiera a una misma.
La mujer de la camiseta de algodón bueno. Ésta sí es un chiste......
Esa chica inquieta que atesora un secreto.
Que busca incansablemente en el fondo de todos los mares, todos los tesoros,
Que se enriquece mirando la sonrisa bobalicona de un adolescente cuando aparenta que escucha pero en el fondo "no se está enterando de nada".
La que ama con pasión y entrega.
La que camina a ciegas por el laberinto del futuro sin un futuro al que agarrarse, porque el futuro no le está permitido.
Ésa, cuyo pésimo gusto del vestir y del ser, le atraen todo tipo de inconveniencias e irregularidades.
La misma que piensa y actúa autónomamente.
La que escucha y atiende.
La que de vez en cuando vacila, pero luego, suelta una risita y sigue adelante, en el laberinto,
ese laberinto del amor, que da vueltas de meandro, una y otra vez, y que sin embargo, cada vez la acerca más a Dios, ese Dios grande e infinito, que nunca la deja, nunca se separa de ella, y que la guía, cuando la muy cabezota se deja orientar.
Amor siempre firme, siempre salvaje, siempre inconmensurable.
Un amor en el que cree, pero no está exento de mentiras, de dobles verdades, de vacíos en las respuestas, pleno de ausencias.
Un amor, que a pesar de todo, ama, confiada, valientemente.
Porque ha decidido dejarse llevar, creer, en vez de entender, soñar, en lugar de razonar, vivir a cambio de saber.
¿Es la verdad lo que buscan los hombres, se preguntaba Nietzsche, en Verdad y mentira en sentido extramoral?
No responde, es la superviviencia.
En este caso, la supervivencia del amor, o mejor dicho, el rescate de una ilusión.
Y por ello pagamos un precio alto, elevado.
Mas merece la pena, por el momento.
A fin de cuentas, ¿cómo podríamos estar seguros de los sentimientos del otro si no es a través de sus gestos, sus miradas, sus caricias, su piel?
El cuerpo no engaña;
De otro modo, también Wittgenstein habla de lo inefable, lo que no se deja describir, lo que está enajenado del lenguaje, lo que sin embargo, importa. Espíritu, alma, amor, Mística pura.
Sin concepto, no nos queda más que la PIEL, fiel narradora de un aroma.
jueves, 8 de marzo de 2018
8 de marzo
Reivindico el derecho a ser mujer individual, diferente, única, autónoma.....
Reivindico la tolerancia y el respeto....
El derecho a venir a trabajar un día como hoy en el que muchas mujeres, madres, religiosas, abogadas, esposas, ingenieras, maestras, peluqueras, empresarias, directoras, ejecutivas, ministras, sindicalistas, ..... han decidido desde su libertad si secundan o no la huelga.
Quisiera mostrar que la mujer es mujer todos los días.
Y mientras en algunos lugares del mundo, ser mujer es un privilegio, en otros es un desafío a la supervivencia.
Ser mujer no es solo poder decidir si abortar o no. Va más allá.
Significa a veces luchar para no someterse a la voluntad de ese hombre que la amenaza con abandonarla si tiene ese hijo. O ese padre que la atemoriza con el hecho de poder quedarse embarazada si sale de marcha y por ello finalmente no la deja salir.
Romper incluso con la tendencia socializada, aprendida, sobre todo en los pueblos de esa mujer que critica a su vecina porque vuelve de fiesta con un chico distinto cada fin de semana. (Que quizás esté confundida con respecto al amor, pero no por ello debe ser vilipendiada y menos por otra mujer).
Ser mujer es decidir qué clase de mujer quiere una ser.
Desde la diversidad, pero sobre todo, desde la tolerancia y la escucha activa.
Parece que nos entran las ganas de ser mujer cuando se celebra este día.Como si el resto del año no tuviéramos que seguir siéndolo.
Como si pudiéramos parar hoy de ir a recoger a nuestros hijos del colegio o de cocinar para ellos, si somos madres solteras.
¿Podemos hacer huelga de ser madres, en el sentido de madres cuidadoras, madres protectoras, amorosas, penitentes, pendientes en todo momento de nuestros hijos queridos o nuestros maridos, padres, alumnos, etc. ?
Mundo de contradicciones:
¡Qué incoherencia!
Paramos en las clases pero no en las casas.
¡ Luchemos, pues por la igualdad en todos los frentes!
Empezando por nosotras mismas. Defendiendo también lo genuino y auténtico de cada una de nosotras. Y centrándonos en lo verdaderamente importante.
El salario, el honor, el respeto, el amor, la crianza, ....
El derecho a elegir SER LO QUE QUIERA SER en consonancia con mis principios.
Reivindico la tolerancia y el respeto....
El derecho a venir a trabajar un día como hoy en el que muchas mujeres, madres, religiosas, abogadas, esposas, ingenieras, maestras, peluqueras, empresarias, directoras, ejecutivas, ministras, sindicalistas, ..... han decidido desde su libertad si secundan o no la huelga.
Quisiera mostrar que la mujer es mujer todos los días.
Y mientras en algunos lugares del mundo, ser mujer es un privilegio, en otros es un desafío a la supervivencia.
Ser mujer no es solo poder decidir si abortar o no. Va más allá.
Significa a veces luchar para no someterse a la voluntad de ese hombre que la amenaza con abandonarla si tiene ese hijo. O ese padre que la atemoriza con el hecho de poder quedarse embarazada si sale de marcha y por ello finalmente no la deja salir.
Romper incluso con la tendencia socializada, aprendida, sobre todo en los pueblos de esa mujer que critica a su vecina porque vuelve de fiesta con un chico distinto cada fin de semana. (Que quizás esté confundida con respecto al amor, pero no por ello debe ser vilipendiada y menos por otra mujer).
Ser mujer es decidir qué clase de mujer quiere una ser.
Desde la diversidad, pero sobre todo, desde la tolerancia y la escucha activa.
Parece que nos entran las ganas de ser mujer cuando se celebra este día.Como si el resto del año no tuviéramos que seguir siéndolo.
Como si pudiéramos parar hoy de ir a recoger a nuestros hijos del colegio o de cocinar para ellos, si somos madres solteras.
¿Podemos hacer huelga de ser madres, en el sentido de madres cuidadoras, madres protectoras, amorosas, penitentes, pendientes en todo momento de nuestros hijos queridos o nuestros maridos, padres, alumnos, etc. ?
Mundo de contradicciones:
¡Qué incoherencia!
Paramos en las clases pero no en las casas.
¡ Luchemos, pues por la igualdad en todos los frentes!
Empezando por nosotras mismas. Defendiendo también lo genuino y auténtico de cada una de nosotras. Y centrándonos en lo verdaderamente importante.
El salario, el honor, el respeto, el amor, la crianza, ....
El derecho a elegir SER LO QUE QUIERA SER en consonancia con mis principios.
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