jueves, 28 de agosto de 2014

Suicidio

¡Por amor, ella lo hizo todo!

Muchas son las que lo intentan, por suerte, no todas lo consiguen.





En Mujeres que aman demasiado, una de éstas mujeres, quiso quitarse la vida cuando su amante la abandonó. Después de estrellar su coche contra un árbol tomó conciencia de lo mucho que dependía de él, una dependencia enfermiza. Fue el momento en el que decidió ponerse en tratamiento.

Sin embargo, quiero hablaros de otro caso mucho más cercano a mí:  el de una adolescente que tras una discusión con su novio, enfrentada a su padre por añadidura, toma una cantidad importante de anfetaminas, las cuales había robado a un tío suyo, mientras veraneaba en casa de éste en  la playa.
La noche de antes, tuvo una discusión violenta con su novio, él insistía en que fueran a un edificio en construcción a hacer el amor; ella se resistía, sintiéndose presionada. Su padre la amenazaba constantemente con el tema de que "podía quedarse embarazada", y con el rollo de que una mujer decente no se acostaba con su novio, además no le gustaba un pelo que fuera con aquél chico. Esa misma mañana había tenido incluso, una de sus típicas peleas . El rechazó de plano la idea de que su novio fuera a verla a casa de su hermano y más aún que se quedara a pasar la noche. 

El chico vino a visitarla igualmente, pero iría a dormir a la playa y la necesitaba a su lado. Ella se debatía entre la fidelidad al padre o al novio.
Finalmente, y tras ambos enfrentamientos, no se lo pensó dos veces y  para castigarlos tomó las pastillas. Primero tomó una pequeña cantidad, pero viendo  que no le hacía efecto, tomo unas pocas más, así hasta casi acabar la caja entera.
A la mañana siguiente, bien temprano, acertó a llegar hasta la cocina de la casa, consiguiendo advertir a la madre de lo que había hecho. Resulta que las pastillas le habían quitado el sueño, lo cual, por otro lado, significó su salvación. La madre asustada, llamó a la policía, que llevó a la chica al hospital. 
Por entonces, los padres decidieron que siendo ella menor de edad, y para evitar preguntas malintencionadas, dirían a la gente que había sido un accidente, ocultando la verdad del tema y contribuyendo a la represión de la vergüenza y la culpa que acaso sintiera la joven.

Muchos años después, esta chica aún recuerda, con amargura, las mentiras que tuvo que decir en el juzgado.
Más aún, todavía vive culpando a su padre por su incomprensión. Por haberla obligado a dejar a su novio. Por haberla inducido a la frigidez y la anorgasmia, hasta muy entrada la edad madura. Por  haberla hecho tan dependiente. 


sábado, 16 de agosto de 2014

El aborto

Queridos lectores/ras, desde hace tiempo vengo sintiendo la necesidad de compartir con ustedes una "realidad" por la que atraviesan algunas mujeres y/o hombres en algún momento de su vida. 
Antes de todo, quisiera añadir que la persona que me reveló esta experiencia me ha autorizado para que la publique en mi blog, ya que pensamos que su  difusión pudiera serle útil y sirviera de aprendizaje a algunas personas.

 Cuando una mujer se halla, de manera involuntaria, en una encrucijada en su vida, porque tiene que tomar una  difícil decisión como es la de abortar, casi siempre pide consejo a una o a varias personas. Quizás un médico de cabecera, una psicóloga o incluso al mas que probable padre  de la criatura. 
He aquí la historia: 

- Consultante-

 Yo solía tener  un ciclo muy regular, así que me extrañó que no me bajara la regla. No obstante, dejé pasar una semana para asegurarme. Finalmente fui a la farmacia y compré un test de embarazo. Me hice la prueba y para mi sorpresa vi que estaba embarazada. 
Una cantidad increíble de emociones se apoderaron de mí. Por una parte me alegré, por otra me entró el pánico. Pero la sensación más poderosa fue el miedo. El miedo a no saber quién era el padre y el miedo a que se hiciera público.
Hacía ya tres años que tenía novio, al principio todo fue maravilloso. Después del primer año juntos, me di cuenta de que no le quería lo bastante; Había cosas en él que no me agradaban. Intenté dejarlo, pero insistió. Durante el segundo año, empecé a sentir cierto hastío, peleábamos mucho. Ya al llegar al tercero no sabía qué hacer para que me dejara marchar. Se me ocurrió entonces serle infiel. Él era un tipo muy celoso, así que - pensé- me dejará. 
Tuve dos encuentros  sexuales puntuales con dos hombres. Se lo conté pero se puso tan mal que me compadecí mucho de él y le dije que era mentira, que no le había engañado, que sólo había sido una tontería y que lo seguía queriendo. Después de esto nos fuimos de vacaciones, hicimos un viaje y planeamos tener un hijo.
Le sugerí algunas fechas más propicias para quedarme embarazada, así que nos pusimos manos a la obra. Entonces, cometí el mayor error de mi vida.
Llamé a un antiguo conocido, nos vimos, sólo una vez, a día de hoy aún no se por qué lo hice, pero el caso es que nos enrollamos, no usamos preservativo, y pasó lo que no tenía que haber pasado jamás, el muy imbécil se corrió dentro. 
Yo estaba como mareada, al salir del hotel, pensé, seré idiota, me preocupó un poco  el tema, pero no hice nada, era como si quisiera negar lo que había ocurrido, luego, me olvidé. Hasta el mes siguiente, claro, que descubrí las consecuencias. 
Me sentí desolada, no sabía qué hacer, quise decírselo a mi novio, pero temía su reacción. Estaba tan avergonzada que no podía contárselo a mis hermanas tampoco. Llamé a mi médico, pero sólo pude hablar con él por teléfono, y no me supo aconsejar, o no le entendí. Fui a ver a mi psicóloga, pero ésta no me tranquilizó, al contrario, me expuso un panorama de escarnio si se llegaba a descubrir, o si mi novio decía que el hijo no era suyo.  Mi propia conciencia me decía que había actuado mal y que tenía que resolverlo pronto.
Apenas estaba de 4 semanas, y era consciente de que cuanto más tiempo pasara, mas doloroso iba a ser "deshacerme del feto", así que llamé a mi "amante" ocasional y se lo conté todo. El enseguida me propuso ir a una clínica de "interrupción del embarazo". Que no me preocupara, que él me acompañaría, y se haría cargo de la situación.
Yo accedí, de este modo, me dirigí hasta allí. Sentía mucha rabia y mucha culpa. Me pasaron a una sala, que sería un quirófano, creo.  Todo fue rápido y sencillo. Una vez acabado, me embargó una inmensa sensación de vacío y  sinsentido. El hombre aquél se despidió de mi frente a un cajero automático, y nunca más supe de él.
Me quedé sola, con mi vacío, mi dolor y mi culpa. Sin embargo,  al cabo de un tiempo, comprendí que por  dura, y quizás equivocada, que hubiera sido mi decisión, en aquellos momentos, fue la mejor que pude tomar,  la única, de hecho que podía haber tomado. 
Desde entonces, me he visto abocada muchas veces al sufrimiento. He recorrido muchas salas de espera en busca de ayuda terapéutica, he hablado con amigos y sacerdotes. Le he pedido perdón a la Virgen María.
Pero lo que más me ha ayudado ha sido darme cuenta de que mi experiencia constituye parte de mi ser, he aprendido, he reconocido el valor de mi misma y te he encontrado a ti.-

Mi pregunta es: ¿Puede la adicción al sexo o al amor llevarnos a quebrantar nuestros principios más esenciales? ¿Acaso el ser humano no es capaz de discernir en algunos momentos lo que le conviene? ¿Hemos de estar perdiendo siempre algo?

Si tú aprendes, habrá servido para algo.

jueves, 7 de agosto de 2014

Ibiza

Vivir y trabajar en Ibiza debe ser muy agotador!!!!!



Dice mi cliente:

He observado que mi ex novio ha adelgazado mucho. Resulta que yo trato por todos los medios de no ver sus fotos en el Facebook, pero él ha puesto en el washap una foto junto a su nueva pareja. ¡Qué horror! - no pude dejar de  verla-. 
Me dejé llevar por el impulso y le escribí: "Pareces más delgado". A lo que él respondió: "si, es que estoy dando ahora muchas clases". 

Días después tuve el siguiente pensamiento "irracional": 
Allá dónde trabaja suda mucho, spinning, aquagym, kix boxing, quema grasas, etc..Además la chica con la que está es más grande que él, físicamente, quiero decir, así que tendrá que hacer un gran esfuerzo para, ya sabes, foll...... , esto y que seguramente ahora come algo menos, pues pasa mucho tiempo fuera de casa, trasnocha, bebe, fuma y hasta quién sabe,  se mete droga.


-¡Joder!!!- Todas estas ideas, revoloteando en mi cabeza. Total que me he pasado toda la semana sin poder casi dormir.
Asi que se me ocurrió que, (uno de sus sueños era irse a Ibiza de vacaciones), estaría viviendo internamente esta experiencia como si de un viaje exótico-erótico se tratase. Y que eso es precisamente lo que no tuvo conmigo. Pues yo me pasaba el día intentando controlarlo para que fuera una persona "decente". Por eso me dejó, estaba harto de tanto discurso psicológico-ético.

martes, 5 de agosto de 2014

Estuve equivocada



El o la adicta al amor, con un apego ansioso cree que los sentimientos de amor mútuos pueden vencer cualquier obstáculo en la relación.
Sin embargo, el amor "quema", esto es, la dificultad no favorece el crecimiento de la pareja, sino que a la larga la rompe.
Máxime cuando uno de los dos es un adicto a la evitación, que no se compromete.
Como bien señala W. Riso, la diferencia alimenta la lucha de poder, la inseguridad, y si no se corrige haciendo concesiones de uno u otro lado,  acaba finalmente en la hoguera. Amor consumido por su propio fuego.








¡¡ El amor pasión no basta !!!!