martes, 28 de mayo de 2013

Autoritarismo versus autoridad



En ocasiones, los padres esconden sus debilidades e inseguridades bajo la careta del "ogro".
Consideran que la "buena letra" se escribe con sangre, o lo que es lo mismo, con gritos, insultos o agresividad, en el tono, gestos o maneras de expresar un mandato, orden, conducta o mensaje. 
Pero, lo que muchos padres ignoran es que de este modo, estamos contribuyendo a generar pequeñas marionetas, dociles sumisos, o por el contrario, rebeldes sin causa que pelean hasta la saciedad con tal de resarcirse de semejante "injusticia" sufrida cuando solo eran unos niños.

El tiro nos sale por la culata, donde esperabamos independencia, autonomia, rectitud y sentido comun, encontramos dependencia, sumision, verguenza, culpa, rebeldia por sistema, rencor ...pero no comprension, aprendizaje, valores, autoestima o confianza en uno mismo. 
Finalmente sembramos la cuna del miedo y del odio a la autoridad, sea esta representada en o por la maestra, el profe, el policia, el gobierno o quien sabe quien.
La toma de conciencia del problema ya es un gran paso, partamos desde ahi para empezar a trabajar.

La creatividad se ve anulada, ante la mirada ardiente, hiriente, del autoritario, reforzada por la postura amenazante. Algunos padres autoritarios, piensan que de este modo, estan educando a sus hijos, porque confunden el temor y la obediencia con el aprendizaje de valores. No ven el daño que pueden estar haciendo. Su propio y encubierto temor adopta la mascara de la fuerza, el caracter. Intentan imponer, bien por la violencia fisicia, bien a traves de la violencia psicologica, pero no dan explicaciones, no argumentan, ¿para qué?
Esta violencia supone una autentica castracion psicologica para la creatividad, autenticidad y originalidad del niño.
Privandole de su autonomia, conduciendole hacia la dependencia, o la rebelion.
Algunos padres se preguntan luego, cuando estos mismos niños llegan a la adolescencia: ¿que he hecho yo para merecerme esto? ¡despues de todo lo que yo he hecho por ti!, ¿ahora me pagas con este comportamiento?
Lejos de intentar comprender, entender, dialogar, escuchar u observar, castigan, se burlan, ironizan o directamente insultan. Lo cual empobrece aun mas la relacion, enquistándose el conflicto.

domingo, 26 de mayo de 2013

Los derechos de los niños


LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS
(XIV SESIÓN, ASAMBLEA DE LAS NACIONES UNIDAS)

I.- EL NIÑO DEBE DE  DISFRUTAR DE TODOS LOS DERECHOS SIN DISCRIMINACIÓN DE RAZA, COLOR, SEXO, IDIOMA  O RELIGIÓN.
 II.- EL NIÑO DISPONDRÁ DE OPORTUNIDADES Y SERVICIOS, PARA QUE PUEDA DESARROLLARSE FÍSICA, MENTAL,       ESPIRITUAL Y MORALMENTE DE FORMA SALUDABLE Y NORMAL, ASÍ COMO EN CONDICIONES DE LIBERTAD Y DIGNIDAD.
III.- EL NIÑO TIENE DERECHO DESDE SU NACIMIENTO A UN NOMBRE Y UNA NACIONALIDAD.
IV.- EL NIÑO DEBE DE GOZAR DE LOS BENEFICIOS DE SEGURIDAD SOCIAL, TENDRÁ DERECHO  A DISFRUTAR DE ALIMENTACIÓN, VIVIENDA, RECREO Y SERVICIOS MÉDICOS ADECUADOS.
V.- EL NIÑO FÍSICA O MENTALMENTE IMPEDIDO O QUE SUFRA ALGÚN IMPEDIMENTO SOCIAL, DEBE DE RECIBIR EL TRATAMIENTO, LA EDUCACIÓN Y EL CUIDADO ESPECIAL QUE REQUIERE EN CASO PARTICULAR.
VI.- EL NIÑO PARA EL PLENO Y ARMONIOSO DESARROLLO DE SU PERSONALIDAD, NECESITA AMOR Y COMPRENSIÓN.
VII.- EL NIÑO TIENE DERECHO A RECIBIR EDUCACIÓN, QUE SERÁ GRATUITA Y OBLIGATORIA, POR LO MENOS EN ETAPAS ELEMENTALES.
VIII.- EL NIÑO DEBE, EN TODAS CIRCUNTANCIAS, FIGURAR ENTRE LOS PRIMEROS QUE RECIBAN PROTECCIÓN Y SOCORRO.
IX.- EL NIÑO DEBE SER PROTEGIDO CONTRA TODA FORMA DE ABANDONO, CRUELDAD Y EXPLOTACIÓN.
X.- EL NIÑO DEBE SER PROTEGIDO CONTRA LAS PRÁCTICAS QUE PUEDAN FOMENTAR LA DISCRIMINACIÓN RACIAL, RELIGIOSA O DE CUALQUIER OTRA ÍNDOLE. 

 

martes, 21 de mayo de 2013

Adicto a la evitacion


El adicto a la evitacion tiende a huir, a escapar de cualquier acercamiento por parte de su pareja. Pero eso sí, llena ese vacío por otros cauces. Su afán por proteger su intimidad, su yo verdadero, lejos del control y la absorción que le genera estar con su pareja adicta al amor, le lleva a  elaborar técnicas sofisticadas de distanciamiento. Se sitúa tras unos gruesos muros emocionales, produciéndose de este modo el abandono real.



En el fondo está huyendo inconscientemente de su pasado, un pasado de abuso emocional y afectivo, en el que se vio obligado a ocupar un lugar que no le correspondía como niño. Tuvo que ocupar el lugar que dejo vacío otro adulto, el padre, por lo general. Y así suplir la carencia o la ira de la madre. Se convirtió en un sujeto-objeto sustitutivo. Absorbido, controlado desgarrado, usado, manipulado por algún familiar de rango afectivo importante.

Y así sus necesidades infantiles fueron olvidadas, negadas, ignoradas, sintiéndose en lo mas íntimo de su ser, abandonado.

Por ello, en la actualidad tiene una gran dificultad para conectar con su pareja. Ya que la intimidad en la relación la percibe como algo agobiante y amenazante. Por lo que intentará por cualquier medio alejarse y ocultar su yo auténtico. Teme que el adicto al amor use esa información para hacerle daño, o para manipularle.
Evita por tanto, todo tipo de conversaciones profundas, analíticas, se niega a dar explicaciones, y considera una falta de respeto que le hagan preguntas.
Usa cualquier escudo, la tele, el deporte, los amigos, la caza, la novela de la tarde, el cansancio, el trabajo, etc para impedir que le conozcan, para dejarse llenar por el afecto, cariño o apego de su pareja, sus hijos o incluso una amistad.
Tiene miedo, un miedo terrorífico a revivir su pasado a través de los abrazos que para él son un testimonio de lo que luego vendrá: el abuso emocional, la utilización enfermiza de su amante.


jueves, 16 de mayo de 2013

Cuando el amor se convierte en una adiccion

El adicto al amor conoce a alguien que le parece atractivo, por el poder que en apariencia despliega esa persona. Éste, convencido de que es incapaz para cuidar adecuadamente de si mismo, y menos aún, de satisfacer sus necesidades de afecto por sí solo, se enamora "ciegamente" de él, normalmente de un adicto a la evitación.
 En esta relación, el adicto al amor suele fantasear con la idea de ser rescatado, salvado, compensado finalmente de su abandono infantil. Entonces comienza a perseguir, a exigir a su pareja cada vez más afecto, ignorando las necesidades o los deseos del otro. Pide, incluso con desesperación ser amado, necesita llenar su vacío, su dolor, su culpa. Pero, cuando su pareja, que por otro lado, no entiende, no percibe la hondura del dolor del otro, se niega o rechaza semejantes demandas, el adicto al amor, experimenta un dolor semejante a una tortura, es como cortar de raiz sus aspiraciones, deslegitimarlas o incluso culpabilizarlas. 
 El adicto al amor, busca entonces aliviar su dolor por "no ser querido" del modo en el que éste lo exige, mediante actividades o evasiones que le compensen y restituyan de tales injusticias. Mientras que el adicto a la evitación busca resarcirse de tanta exigencia, evadiéndose, a veces compulsivamente, con la comida, el alcohol o las drogas. De este modo, la pareja, finalmente aboca a un callejón sin salida, de incomprensión, olvido y falta de escucha, un camino, a veces sin retorno, pues le lleva a la separación definitiva.
 No es de extrañar, que estos adictos, tengan dificultades también en sus relaciones personales con los demás. También es normal que se separen temporalmente y luego vuelvan a intentarlo, en un sin fin de encuentros y desencuentros poco fructífieros, porque los problemas de fondo de la relación no se abordan y éstos se cronifican y se convierten en tóxicos.

viernes, 10 de mayo de 2013

Por el principio

Quiero empezar por el principio. Analizar, conocer, descubrir en profundidad quien soy yo y que es lo que quiero. Darme cuenta de lo que hay en mi, que he puesto yo, frente a lo que han puesto los otros. Dirigir y orientar mi existencia conscientemente. Saborear la vida, porque es una experiencia única, diferente, original; Cada dia, cada momento, cada segundo. Ser feliz, porque asi lo he decidido yo. Hacerme responsable de mi persona, de lo que soy, quiero y necesito. Ser fiel a mi misma. Ser autentica, porque en ello me va la vida.