En el mito de la caverna de Platón, los prisioneros están condenados desde pequeños a contemplar sombras desconociendo que lo son
Del mismo modo una niña criada por un padre ausente y una madre enloquecida de amor aprende del amor que éste nunca es accesible.
La sombra envuelve las emociones de la niña y ella nunca es consciente de cuándo ni como la están engañando.
Se hace mayor y descubre el amor, lo que ella identifica como amor pero no es mas que una sombra del mismo. No se ama y tampoco sabe cuando la aman de verdad o es puro ego o fingimiento.
Desvelar estas imágenes se le hace prácticamente imposible.
Su negación, su resistencia van más allá de lo propiamente razonable.
Confundida y aturdida por la avalancha de emociones desconfía de sí misma y de los demás, hasta el punto que le resulta imposible ver con claridad el camino que ha de seguir para salir de la penumbra y las tinieblas que oprimen su alma.
Más tarde cuando está ya decidida a no volver a la cueva, se le presenta un ángel o un demonio, no se sabe muy bien y es cuando ella intenta acercarse de nuevo a la ignorancia, a la inconsciencia, a pesar del dolor de la mentira y del engaño al que está sometida.
Quiere quitar la angustia, pero no puede, no sabe como hacerlo
Suspendida entre dos mundos, dos anhelos opuestos se debate en la lucha perdiendo su energía y su vitalidad. Se siente desgraciada, pues el dilema es irresoluble.
No conoce otro aspecto del amor, ni sabe adónde dirigir su vida, sin sentido, sin orientación,
Si tan solo aprendiera el arte de mirar, miraría hacia arriba y descubriría el amor de verdad, aquél que siempre perdona y siembra autoestima, no el que menoscaba y critica el valor de uno mismo.
Abandonar las sombras, salir de la caverna, mirar a la luz del Sol requiere de una valentía y sobre todo de una fe extraordinaria en uno mismo y en Dios.
Tienes que ser una heroína o cuasi-divinidad para combatir las tentaciones y tendencias autodestructivas.
Has de valorarte y confiar en ti y en tus capacidades y potencialidades.
Es trabajo personal.
Trabajo para vencer el miedo a la soledad, la crítica, el vacío y el abandono.
Quieres salir, pero te pones zancadillas constantemente.
Solo el amor de Dios, el verdadero amor te dará la paz ansiada y la felicidad.
Tus principios, tus valores te protegerán,
Tu eres la única responsable de darte lo que necesitas. Lo que requieres para conectar contigo misma
Afianzar tu yo, tu Ser.
Construir desde dentro.
Desde las antípodas hasta el infinito.
Constrúyete
Invéntate
Levántate
BUSCA A DIOS Y deposita en él tu cabeza para que veas de nuevo el Sol y El Bien que en él anida.
Date calor y perdónate
Pues eres una estrella brillante que siempre buscará la luz y sacará lo mejor de entre las tinieblas.