Observaba a través de la ventana sus gestos, su lenguaje no verbal.
Una sinfonía de movimientos, como una danza armoniosa y erótica.
Ese contoneo de sonrisas, miradas, caricias sutiles.
Desde la calle y oculta entre la gente contemplaba la terrible escena que cercenaba por completo la profunda esperanza, desterrando a las antípodas cualquier atisbo de ilusión y deseo.
La danza ha terminado
Por fin!
Un cruce de palabras, una mirada airada, unos celos enloquecidos, rojos como la sangre dan al traste con todo lo que algún día pudo significar nuestro amor.
Rotura de amor
Loca pasión ennegrecida.
Humo
Viento
Tormenta
Y después:
Sol, luz, mar, calma y paz
Regreso a la conciencia.
Presencia consciente
Realidad transida de mansedumbre.
Si te dijera amor mío lo mucho que me quiero, violaría las leyes del mismísimo Dios.

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