El adicto a la evitacion tiende a huir,
a escapar de cualquier acercamiento por parte de su pareja. Pero eso
sí, llena ese vacío por otros cauces. Su afán por proteger su
intimidad, su yo verdadero, lejos del control y la absorción que le
genera estar con su pareja adicta al amor, le lleva a elaborar técnicas
sofisticadas de distanciamiento. Se sitúa tras unos gruesos muros
emocionales, produciéndose de este modo el abandono real.
En el fondo está huyendo
inconscientemente de su pasado, un pasado de abuso emocional y
afectivo, en el que se vio obligado a ocupar un lugar que no le correspondía como niño. Tuvo que ocupar el lugar que dejo vacío
otro adulto, el padre, por lo general. Y así suplir la carencia o la
ira de la madre. Se convirtió en un sujeto-objeto sustitutivo. Absorbido, controlado desgarrado, usado, manipulado por
algún familiar de rango afectivo importante.
Y así sus necesidades infantiles fueron
olvidadas, negadas, ignoradas, sintiéndose en lo mas íntimo de su ser, abandonado.
Por ello, en la actualidad tiene una
gran dificultad para conectar con su pareja. Ya que la intimidad en
la relación la percibe como algo agobiante y amenazante. Por lo que intentará por cualquier medio alejarse y ocultar su yo auténtico. Teme que el adicto al amor use esa información para hacerle daño, o para manipularle.
Evita por tanto, todo tipo de conversaciones profundas, analíticas, se niega a dar explicaciones, y considera una falta de respeto que le hagan preguntas.
Usa cualquier escudo, la tele, el deporte, los amigos, la caza, la novela de la tarde, el cansancio, el trabajo, etc para impedir que le conozcan, para dejarse llenar por el afecto, cariño o apego de su pareja, sus hijos o incluso una amistad.
Tiene miedo, un miedo terrorífico a revivir su pasado a través de los abrazos que para él son un testimonio de lo que luego vendrá: el abuso emocional, la utilización enfermiza de su amante.
Evita por tanto, todo tipo de conversaciones profundas, analíticas, se niega a dar explicaciones, y considera una falta de respeto que le hagan preguntas.
Usa cualquier escudo, la tele, el deporte, los amigos, la caza, la novela de la tarde, el cansancio, el trabajo, etc para impedir que le conozcan, para dejarse llenar por el afecto, cariño o apego de su pareja, sus hijos o incluso una amistad.
Tiene miedo, un miedo terrorífico a revivir su pasado a través de los abrazos que para él son un testimonio de lo que luego vendrá: el abuso emocional, la utilización enfermiza de su amante.


Carta de un adicto al amor a un adicto a la evitacion:
ResponderEliminarQuiero, necesito compartir contigo mi realidad.
No tengas miedo de escuchar. No tienes que solucionar nada, no tienes que implicarte emocionalmente, no te pido que sufras conmigo. No te exijo que te enredes en mi emocion.
Escuchar, observar, oir, mirar, acariciar, abrazar, sostener.... mi cuerpo, que se desmorona con el llanto, porque de repente se hace visible un dolor, una ira, una calamidad, una injusticia.
Eso es ser intimo.
Mientras tanto, yo me siento rechazada, abandonada, sola en mi miseria, porque evitas esa cercania.
Pero ninguno de los polos es real, ninguno de los dos lleva la razon en su agonia.
Solo son nuestros miedos, que aparecen, que se presentan, se entrometen en la relacion.
¡Hay tantas cosas de las que no te puedo hablar, porque siento que no lo soportas!
Yo sugiero, cuento, narro, no exijo tu imparcialidad, tu sí incondicional.
Soportar la espera, el silencio, la huida, la evitacion, no me resulta agradable, pero aun llevo peor, la no escucha.
¡Tenemos aun tanto por hacer! Por comprender.
Cuentame,
Quiero escucharte. Me ayuda a conocerte.
Conocerte no es malo.
Conocerme no es malo.
Es y significa querernos.
Muchos besos
Creo que lo que tú llamas "adicciones" no son más que un empeño por permanecer en el aislamiento....EN LA SOLEDAD. En realidad cuando hablas de amor, no hablas de amor....es COMPENSACIÓN. Es deseo y es posesión.
ResponderEliminarEl AMOR auténtico mira más al amado que a uno mismo. Nace de una auténtica comprensión y vivencia del COMPROMISO. Nos vaciamos cuando nuestro EGO nos coloca en el centro del universo y cuando nuestras penas y victimismo nos ciegan a mirar el mundo con ojos limpios y fraternos.
NOS EMPEÑAMOS EN PEDIR, EXIGIR Y ANHELAR, PERO APENAS NOS PREGUNTAMOS ¿ Y YO....QUÉ DOY, QUÉ ENTREGO, QUÉ ARRIESGO?
Tarde o temprano hemos de afrontar que nuestra vida LA DECIDIMOS NOSOTROS y que estamos SOLOS ante esta decisión. Nadie nos puede dar lo que deseamos, nadie puede cubrir los vacíos o ausencias de otros, nadie puede llenarnos en plenitud....
En cambio, sí podemos VACIARNOS nosotros , entregarnos y darnos ....y resulta que así es como ¡¡¡¡REALMENTE NOS LLENAMOS!!!!
EL ENCUENTRO entre dos personas es posible, lo difícil es que perdure , la FIDELIDAD A ESE ENCUENTRO. Lo que no aceptamos es el COMPROMISO que hemos asumido con el otro y PONEMOS MIL EXCUSAS, culpamos a otros porque , en realidad, no somos capaces de SER FIELES a la promesa que nos hicimos y que le hicimos.
Hablas en todo momento DE SOLEDAD.... y es de ella de quien huimos toda la vida porque NOS ASUSTA y vendemos nuestra alma y existencia por no asumirla. Sin embargo es así cuando empezamos a SER LIBRES REALMENTE.
Un abrazo