lunes, 21 de abril de 2014

¿Es posible la recuperación para un adicto al amor?

La lectura de "La adicción al amor" me ha enseñado que sí es posible.

El cómo depende de cada uno. 
De tu voluntad, tu fuerza y tu determinación.
La fortaleza, decía Aristóteles, defendida también por los estoicos, los tomistas, y de un modo único por Nietzsche es la clave para resistir los embates tentadores de esta particular droga, personificada a veces en un sujeto muy  particular.
Lo primero de todo es tomar conciencia, pedir ayuda, ser realista, observar, y escucharse, confiar en uno mismo, y no desacreditarse por pensar o sentir esto o lo otro. 
No podemos pasarnos media vida saboteándonos a nosotros mismos.
Sé fiel a ti mismo, y observa quién es el otro, lo que desea, quiere y te está dando.
No generes fantasías en tu mente que podrían arrastrarte a comportamientos destructivos e insatisfactorios.
Juega, diviértete, lee, mira el mundo. Atrévete a ser feliz siendo quien eres.
Otra parte de la lucha muy importante también, consiste en dejarse llevar, en no forzar, no controlar, no vigilar, y por supuesto tampoco castigar. No se trata de que perdones lo imperdonable, se trata de seguir tu intuición, ser auténtica y guiarte por tu cuerpo y tus emociones.
Nietzsche nos enseñó que la excesiva racionalidad nos ha nihilizado, dejando vacía nuestra alma. Aunque él no creía precisamente en el alma.
Haya o no haya alma, el espíritu de lucha está en ti. Y lo que tengas que hacer lo haces por ti, es tu lucha.
No intentes cambiar al otro ni luchar por el otro.
La tarea del otro, le pertenece a él y no es la tuya.
De no seguir este principio, estás perdiendo un tiempo precioso para vivir tú, tal y como quieres vivir.

Así que manos a la obra.
El pasado no va a volver. Por tanto, tu abandono infantil no es recuperable.
La única que puede recuperarte de ese abandono eres tú misma. 
Buscar la recuperación ensayando una y otra vez con tus parejas, la actual o la pasada, el perdón, la rectificación, la restitución de aquélla injusticia es un tiempo de dolor, que te aparta y te aleja de lo bueno que puedas hallar en el presente.


No hay comentarios:

Publicar un comentario