La lectura de "La adicción al amor" me ha enseñado que sí es posible.
El cómo depende de cada uno.
De tu voluntad, tu fuerza y tu determinación.
La fortaleza, decía Aristóteles, defendida también por los estoicos, los tomistas, y de un modo único por Nietzsche es la clave para resistir los embates tentadores de esta particular droga, personificada a veces en un sujeto muy particular.
Lo primero de todo es tomar conciencia, pedir ayuda, ser realista, observar, y escucharse, confiar en uno mismo, y no desacreditarse por pensar o sentir esto o lo otro.
No podemos pasarnos media vida saboteándonos a nosotros mismos.
Sé fiel a ti mismo, y observa quién es el otro, lo que desea, quiere y te está dando.
No generes fantasías en tu mente que podrían arrastrarte a comportamientos destructivos e insatisfactorios.
Juega, diviértete, lee, mira el mundo. Atrévete a ser feliz siendo quien eres.
Otra parte de la lucha muy importante también, consiste en dejarse llevar, en no forzar, no controlar, no vigilar, y por supuesto tampoco castigar. No se trata de que perdones lo imperdonable, se trata de seguir tu intuición, ser auténtica y guiarte por tu cuerpo y tus emociones.
Nietzsche nos enseñó que la excesiva racionalidad nos ha nihilizado, dejando vacía nuestra alma. Aunque él no creía precisamente en el alma.
Haya o no haya alma, el espíritu de lucha está en ti. Y lo que tengas que hacer lo haces por ti, es tu lucha.
No intentes cambiar al otro ni luchar por el otro.
La tarea del otro, le pertenece a él y no es la tuya.
De no seguir este principio, estás perdiendo un tiempo precioso para vivir tú, tal y como quieres vivir.
Así que manos a la obra.
El pasado no va a volver. Por tanto, tu abandono infantil no es recuperable.
La única que puede recuperarte de ese abandono eres tú misma.
Buscar la recuperación ensayando una y otra vez con tus parejas, la actual o la pasada, el perdón, la rectificación, la restitución de aquélla injusticia es un tiempo de dolor, que te aparta y te aleja de lo bueno que puedas hallar en el presente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario