El o la adicta al amor, con un apego ansioso cree que los sentimientos de amor mútuos pueden vencer cualquier obstáculo en la relación.
Sin embargo, el amor "quema", esto es, la dificultad no favorece el crecimiento de la pareja, sino que a la larga la rompe.
Máxime cuando uno de los dos es un adicto a la evitación, que no se compromete.
Como bien señala W. Riso, la diferencia alimenta la lucha de poder, la inseguridad, y si no se corrige haciendo concesiones de uno u otro lado, acaba finalmente en la hoguera. Amor consumido por su propio fuego.
¡¡ El amor pasión no basta !!!!

El goce parece incrementarse en su comienzo. Ante cada nueva dificultad se crece, y se siente casi invencible. Se disfruta más, el sexo se vuelve impetuoso y salvaje, sin embargo, y no es por ser puritana, ni nada de eso, lo que quema, se consume sin remedio.
ResponderEliminarY adiós relación.