domingo, 13 de marzo de 2016

El amor de Dios

¿Cómo nos ama Dios?


Su oblación es tan grande, que entregó a su único Hijo , Jesucristo, - por amor - para devolver a la vida a todo ser humano, condenado a la muerte, tras el pecado original.

Tal es lo que nos cuenta la Biblia acerca del amor de Dios, mas ¿quién lo ha experimentado alguna vez? y sobre todo, ¿qué se siente una vez vivido semejante acontecimiento?



A las puertas de conmemorar la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, me viene a la cabeza las palabras escuchadas un día cualquiera en la iglesia a la que pertenezco: "El hombre tiene hambre y sed del amor de Dios".

Cierto, lo cual hace casi ridículo el anhelo y ansía de cualquier otra cosa.

Quien siente sobre sí la mirada profunda de Dios, pierde todos los miedos, se desvanecen todos los deseos, comprendiendo, como San Pablo, que sólo hay una sola cosa importante en el mundo, en la vida de todo ser, a saber, alcanzar esa meta, lograr el perdón, y reunirse con el abrazo amoroso del Padre.

Su amor es omniabarcante, omnipresente, absoluto, calmo, denso, pleno, suave, como una corriente continua que te inunda el pecho, anestesiando cualquier sufrimiento, cualquier lamento.

El amor de Dios es rotundo, invencible.

Quizás lo hayas sentido alguna vez, sin saber, sin comprender, sin estar preparado para ello.


Deja que fluya en tu alma y te llegará la paz.








No hay comentarios:

Publicar un comentario