viernes, 20 de junio de 2014

Recuerdos imborrables

Esa noche en concreto me llamó Ana por teléfono, su voz sonaba triste, desgarrada.
  • ¿Qué te pasa, le pregunté?
-"Me ha dejado, el muy cerdo, se ha ido con otra y me ha dejado".-
-Si esto lo veía yo venir, pero no, no hice caso a mi instinto. Una vez más no escuché mi voz interior, y ahora es demasiado tarde-"
 
  • ¿De qué estás hablando?- dije.
 
-Pues "el hijo de puta" ése, que antes era mi novio. Seguro que se la está follando ahora.
 
  • Anda, relájate y no grites, además casi no puedo entender ni una palabra de lo que estás diciendo, deja de llorar ya, mujer, que no será para tanto. Peleas habéis tenido muchas, tú lo sabes, así que tranquilízate y empieza a contármelo todo desde el principio, - le comenté yo-
 
-No hay nada ya de qué hablar. Está con otra, eso es todo. Justo ahora que yo iba a dejarlo todo por él.
  • ¿Todo? - pregunté. ¿Qué quieres decir con todo?

-Pues, que estaba pensando en dejar este "maldito" pueblo e irme a vivir con él, e incluso pensaba comprarle la moto, ésa que hace unos meses no le quise comprar, a raíz de lo cual él tanto se enfadó.
 
  • ¿Y no te dice eso ya algo???
 
-Si, me dice, que ha estado utilizándome todo este tiempo, hasta que yo le planté cara y le dije que no. Así que en el fondo me alegro de que se haya marchado.
  • ¿Marchado?
-Bueno, dejado, me ha dejado, y además por otra más joven y con las carnes más firmes que yo.
 
  • Pues, sí que es un cerdo, repliqué. Y ahora, ¿qué vas a hacer??
 
-Pues no sé, tirarme al primer tío que me encuentre, supongo.
  • ¿Y tú crees que vas a encontrar alivio de ese modo?
-No lo sé, y ¿a mí qué me importa?. Tengo que olvidarlo, eso es todo, me da igual el cómo.
  • No te precipites. ¿No te has planteado, que quizás hayas sido tú la que ha conducido la situación hasta este punto?
-Ehm, ¿a qué te refieres? me pregunta.
  • Pues, que quizás  sin  tú proponértelo, poco a poco has ido tomando conciencia de que la relación era imposible e inconscientemente le has ido abandonando tu primero, -sugiero.
 
-Pues vaya,- contesta- eso no lo había pensado. De cualquier modo, el corazón duele, y duele mucho. Me duele incluso físicamente.
 
-Oye, me pregunta, ¿tú crees que el dolor emocional se puede medir o valorar como un dolor físico? -¿Por qué demonios no inventan alguna pastilla para borrar los recuerdos, para dormir el dolor?
 
-¿Por qué mi mente persiste en recrearse en aquellos, -ahora "fatídicos-" momentos,- pero que en su día fueron maravillosos, cuando paseábamos juntos por la Alhambra,  va a hacer un año, ahora.
 
-¡Maldita sea!
-¡Quiero una píldora para olvidar!.
  • ¿Una píldora, tal vez, pero no una polla?
 
-¿Y tú qué sabrás?,- me dice, mi amiga.  No se ha buscado él a una, pues yo me voy a buscar a otro.  Y además, - entre sollozos-,  seguro, que se irá con ella a la playa y todo eso.....
 
-Y a mi dándome largas, diciéndome que tenía que trabajar. ¡Será mentiroso!, ¡Cretino!.
 
  • Bueno, ya está bien, deja de autocompadercerte y vete a dormir. Seguro que mañana ves las cosas de otra manera.  Serénate y busca una manera sana de consolarte. ¡No hagas locuras!.  El no se merece ni tu desprecio ni tu odio, y mucho menos tu disposición. 
 Aprende a quererte más y verás como todo va fluyendo y las cosas llegan en su momento.
 
-Gracias, amiga, y perdona que te haya llamado tan tarde.
 
  • No te apures, para eso están las amigas, ¿no crees? Aquí me tienes.
 
Un fuerte abrazo, y no olvides, el amor, es algo temporal, viene y va, tú has tenido la dicha de disfrutarlo durante casi cuatro años. 
No te lamentes ahora, y vive tu vida. Lo importante es el cúmulo de experiencias que vas recaudando.
 
Al final del proceso, saldrás de la caverna y veras, de nuevo, brillar el Sol con mayor intensidad y alegría que nunca.
 
  • Descansa, amiga querida, y cuídate mucho.
 
 

1 comentario:

  1. Algunas palabras que me salen tras leer esta entrada:
    - No tomar decisiones en esos momentos. Dejar que después de la tempestad venga la calma.
    - Por supuesto, no pensar en la venganza queriendo actuar como ha hecho él, porque todo lo malo que has dicho que es él te lo aplicas a ti también.
    - Es bueno practicar la relajación profunda, acostada o sentada de forma cómoda, intentando dejar la mente en blanco o contemplando con los ojos cerrados un paisaje que te guste, como puede ser el mar con el susurro de las olas suaves. Y cada vez que te encuentres mal, volver a la relajación las veces que haga falta.
    - Y, más allá de todo esto, lo mejor es buscar a Jesucristo, el amigo que nunca falla. Él es el Camino, la Verdad y la Vida. Él nos ayuda a superarlo todo.

    ResponderEliminar