martes, 22 de julio de 2014

Visto lo visto

Mis queridos lectores, 

Ya sabéis que me gusta poco el disimulo o el engaño, así que os voy a regalar una de mis últimas experiencias con una de mis consultantes.
Como viene siendo habitual, pondré palabra por palabra lo que ésta le dice a su último ex novio. Ni que decir tiene, que a partir de ahora "ya no quiere saber nada de los hombres" :
 


Ella: Necesito tiempo para perdonar, pero eso no significa que me niegue  a colaborar.
El: Okey, gracias, pero al igual que tú pasas de  ayudarme ahora, no querrás que yo te ayude a ti en el futuro.
Bueno, gracias por tu interés; -saldré de ésta, como siempre, con o sin tu ayuda-.
Pero tus palabras me han decepcionado y mucho.
Ella: Ya ves, sin embargo, de verdad crees que  ¿yo no me siento decepcionada con tu conducta?
¿Acaso crees que pensarte junto a otra mujer más joven y guapa que yo, no me parte el alma?
¿Qué esperabas?  No quiero tu malestar ni tu desgracia. Me gustaría fuésemos amigos, pero eso no puede ser, por ahora. No te doy la espalda, solo me estoy protegiendo. .. El dolor se irá y con él la rabia, y entonces, quizás podamos volver a ser de nuevo amigos.

El trabajaba para ella en su casa. Hacía múltiples tareas, en las cuales era muy bueno. Le pagaba por ello. Sin embargo, estaba resentido, porque pensaba que su trabajo no era valorado. Ahora ya nunca más lo hará. 
Ella pensó, en un principio, colaborar económicamente para sacarle de un apuro que él tenía ahora con la justicia, pero su corazón no podía fingir que ya  no lo amaba. Así que no le entregó nada.

¿¿¿Alguien comprende lo que ha pasado??

Ella desde luego que no. No todavía. Pero ¿y mañana???

1 comentario:

  1. ¿Cuál es la verdadera razón de nuestros anhelos, nuestros miedos?
    ¿Qué pensamos después de un abandono?
    ¿Por dónde empezar?
    ¿Acaso podemos elegir?
    ¿Se eligen nuestras emociones, en el sentido de tenerlas o no?
    ¿Se puede llegar a un punto en el que tanto analizar una situación no sirva para nada? O como decía un buen amigo mío, -"tus preguntas son complicadas".
    ¿De qué tendemos a huir? ¿De la soledad? , como dice otra buena amiga mía.
    ¿Para qué sirven las preguntas?

    Acción, -sintiente y racionalmente-

    ResponderEliminar