"Consultante con perfil divergente"
_Años atrás, durante un curso que hice en la Facultad de Antropología en la Uned me matriculé de una asignatura muy interesante y sugerente: Antropología de la sexualidad.
Allí nació mi inquietud por el sadomasoquismo o también llamado BDSM, que tras la publicación del célebre best sellers, "Las sombras de Grey" se ha hecho tan popular.
Ni que decir tiene que entrar en alguno de estos elitistas y ocultos grupos es harto difícil. Me costó lo mío, pero entré. Siempre hay personas que están más disponibles que otras, y para mi sorpresa, cuando una mujer que no es sumisa ni Ama se interesa por el tema con el pretexto de estar realizando una tesis doctoral, muchas puertas se cierran, pero otras se abren.
Conocí algunos sumisos que se ofrecieron a ser "mis esclavos", a adorarme e idolatrarme y a hacer cuánto quisiera con ellos; A mi total disposición, en definitiva, si hubiera querido.
Con otros simplemente hablé por teléfono o a través de una webcam por Internet.
El campo y la variedad puede ser tremendo. Yo me especialicé en los "fetichistas y en los masocas". Leí numerosos libros e incluso me desplacé un verano hasta Barcelona para realizar mi trabajo de campo.
Por problemas personales, (de índole sentimental), por falta de tiempo y de confianza en mis posibilidades abandoné finalmente la tesis.
Hasta hace aproximadamente un mes, que por azar recibí una solicitud de amistad a mi facebook y casi sin querer, o sea sin pensar, le di a aceptar. Tras lo cual entró en contacto conmigo un Amo o Master, quién me invitó a ir a Barcelona a una sesión de sado. Solo que esta vez yo tendría que jugar el roll de sumisa.
De pronto entendí esta propuesta como una oportunidad para retomar mi tesis. De este modo, podría estudiar ambos enfoques, el de Ama y el de sumisa.
Sin embargo, tuve miedo. Hacía tiempo que había optado por abandonar esos temas, y por otro lado, ¿y si ese tipo no era alguien de fiar?
Además mis relaciones amorosas, hasta la fecha, habían sido un desastre, no había sabido defender mis derechos, ni poner límites a tiempo. Mi miedo al abandono junto con mi temor inconsciente a la intimidad había dado como resultado un mal enfoque en mi relación de pareja, casi desde el principio, ademas había elegido mal, pues me "enamoraba de hombres inmaduros e incapaces de alcanzar un compromiso", expertos en evitar la intimidad y propensos a huir de cualquier conflicto, o incluso proclives a crearlo para luego echar a correr.
Así que me preguntaba todo esto, en mitad de una crisis de valores en la cual necesitaba reinventarme a mi misma; Renovar mi vida._
Las adicciones a las relaciones son así. Uno empieza con una cosa, y al final acaba con otra. Puedes ser adicto al alcohol y luego cambiar tu adicción a las máquinas, o adicto al sexo y luego ser alcohólico, o adicto a las relaciones románticas y luego pasarte al sexo, al ciclismo, o al pádel, que está ahora tan de moda.
El BDSM no es necesariamente una adicción, pero puede llegar a serlo si haces que todo en tu vida gire alrededor de ello.
Cuando no puedes dejar de hacer o de pensar en algo en concreto, ésta conducta acaba por controlarte, dirigirte y organizas tu vida en torno a este asunto.
Hay muchos niveles y grados, naturalmente. Pero, si sientes que no eres tú, que no sabes lo que quieres, lo que te gusta o lo que necesitas, o si no eres capaz de poner tus límites, a lo mejor es que estás enfermo.
La enfermedad de la mente o del alma, la falta de salud emocional es un problema creciente en nuestros días. Pero no le podemos echar la culpa a esto y no a aquéllo. Ya que cualquiera de nosotros puede ser adicto a casi cualquier cosa. Lo importante es que seas consciente y no te dejes llevar ciegamente, como aquellos prisioneros, de los que ya te hablé, creídos de la verdad de las sombras en la caverna de Platón.

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