Después de algunos años investigando el problema del amor en términos filosóficos, me sigue resultando extraño que dos personas, que se han amado hasta el extremo de dar la vida, la una por la otra, tras una serie de desencuentros se distancien hasta el punto de mirarse y sentirse como extraños el uno al otro.
-Me pregunto: ¿Qué fue de la entrega mutua? ¿Qué del compromiso y la confianza invertida durante largos años de convivencia? ¿Podemos vivir sin amor? O bien, ¿Es legítimo vivir bajo el mismo techo después de acabada una relación, en pos del bienestar de los hijos?
A éstas siguen otras cuestiones como: ¿Qué hacían antes las parejas, cuando no estaba permitido el divorcio? Y ¿Qué hacen, hoy en día, las parejas católicas, o aquellas otras a las que les une la conveniencia, por no querer repartir sus bienes materiales? ¿Cómo se soporta esto, en base a qué? ¿Qué de esos matrimonios unidos por dinero, que no por amor, dónde las diferencias, de edad, cultura, intereses es tremenda?
A éstas siguen otras cuestiones como: ¿Qué hacían antes las parejas, cuando no estaba permitido el divorcio? Y ¿Qué hacen, hoy en día, las parejas católicas, o aquellas otras a las que les une la conveniencia, por no querer repartir sus bienes materiales? ¿Cómo se soporta esto, en base a qué? ¿Qué de esos matrimonios unidos por dinero, que no por amor, dónde las diferencias, de edad, cultura, intereses es tremenda?
Concluyo con el interrogante: ¿Qué es el amor?
Amar que no depender, dice W. Riso en Amar o depender apoya la ruptura de la simbiosis. Platón, en El Banquete define el Eros como un ser intermedio entre un dios y un humano, un daimon. Hijo de la pobreza y el recurso. Carece de medios pero los busca a fin de procurárselos, pero nunca se sacia, de ahí su permanente búsqueda, éste es el amor entendido como complementariedad. Otros apuestan por el amor como amistad, entre compañeros que comparten cosas y tienen mucho en común. Algunos, hablan del amor pasión, e incluso hay programas de la tele y/o letras de canciones, que postulan el amor-fusión.
El Cristianismo, por su parte, "sacramentaliza" el amor mediante el matrimonio, y apuesta por el compromiso firme y decisivo entre los cónyuges, así que no legitima "tirar la toalla" fácilmente, como se aconseja desde otros ámbitos, pero tampoco defiende la tortura matrimonial, aguantar pase lo que pase, eso tampoco, creo yo.
El Cristianismo, por su parte, "sacramentaliza" el amor mediante el matrimonio, y apuesta por el compromiso firme y decisivo entre los cónyuges, así que no legitima "tirar la toalla" fácilmente, como se aconseja desde otros ámbitos, pero tampoco defiende la tortura matrimonial, aguantar pase lo que pase, eso tampoco, creo yo.
De mis experiencias vividas y leídas, escuchadas, compartidas y reveladas, he aprendido que no hay reglas comunes ni medicinas universales para esto del amor entre humanos. No es posible la perfección, nuestra humanidad no soporta la rígida estructura impuesta por las normas. Creo, y cada día estoy más convencida de la libertad existente en el proceso, y de la necesidad de establecer cierto orden en las relaciones humanas, sea en lo familiar, lo profesional, la amistad o el amor.
Frente a la negatividad vinculada al concepto de sacrificio y/o disciplina entiendo, sin embargo, que amar, no es depender, ni sufrir tontamente, y sin justicia. Mas tampoco es escapar, salir corriendo a la menor dificultad que se nos presenta.
El amor es filósofo, siempre busca, a veces encuentra, mas otras exige paciencia, perseverancia, confianza, autoestima, voluntad, disciplina, convencimiento, seguridad, tolerancia, etc. etc.
Valores que no se enseñan, no se presentan a menudo en la vida pública, dónde carecemos de modelos sociales, sea privados o públicos, que nos sirvan de ejemplo.
Las artes escénicas, los mass media, las autoridades públicas, representan antes al contrario, el desvanecimiento, el abandono de estos ideales "éticos" en el amor o la amistad.
Uno se desnuda, se exhibe, se vende, pero no se entrega, no comparte en el amor, no se derrama en el otro queriendo lo mejor para él. Porque eso ¡nos debilita!
Supongo, que en definitiva, eso es lo que quieren los grandes poderes del Estado, las multinacionales y los "mandamases". Debilitar, dividir, destruir nuestra alma, nuestro deseo de comunión.
Supongo, que en definitiva, eso es lo que quieren los grandes poderes del Estado, las multinacionales y los "mandamases". Debilitar, dividir, destruir nuestra alma, nuestro deseo de comunión.
Divide y vencerás. Por eso su gran aliado es el "divorcio", la desidia, la pornografía, el sexo fácil y toda una gama sin fin, de adicciones diversas.
Todo con tal de no estar juntos, de no formar comunidad. Avalados y apoyados por el Neoliberalismo revestido de progreso.
Particularmente me quedaría con la frase: No hay amor sin sufrimiento, no hay sufrimiento sin amor.
¿Estamos dispuestos a luchar por ello?
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