Erotizar o ser erotizado:
¡He aquí la cuestión! Como la pregunta que se hace Shakespeare en Hamlet, "Ser o no ser". Otros se plantean antes: tener o ser, o bien, tener o no tener.
Parménides cuestionó el Ser y el No-ser como fuente, éste último, de la opinión, la falsedad y las pseudoverdades, como les sucede por ejemplo, a los productos lácteos desnatados.
El erotismo bien entendido puede ser creativo, es creativo, de hecho. Lo que ocurre es que actualmente hay un abuso del mismo. No hay programa, película, novela, comic, relato, noticia etc, que no conlleve alguna reminiscencia al sexo o a la sexualidad.
Mas el erotismo, ¿qué es?
Raymundo Mier comentando la célebre obra de George Bataille "El erotismo" apuesta por "la negación, la cancelación de la propia identidad que se da en la entrega, donación hacia el otro. Constituirse a sí mismo y a un tiempo como ofrenda y oficiante del ritual crepuscular. Sacrificar al otro para ofrecerse también como materia de destrucción en el acto sacrificial".
Mas el erotismo, ¿qué es?
Raymundo Mier comentando la célebre obra de George Bataille "El erotismo" apuesta por "la negación, la cancelación de la propia identidad que se da en la entrega, donación hacia el otro. Constituirse a sí mismo y a un tiempo como ofrenda y oficiante del ritual crepuscular. Sacrificar al otro para ofrecerse también como materia de destrucción en el acto sacrificial".
En "Historia de la sexualidad", Foucault critica la hipocresía burguesa que induce a la represión de nuestros impulsos sexuales. Hipócrita, porque en verdad, no los reprimimos tanto, estos existen, estan ahí. Algunas veces los controlamos, en virtud de principios, valores, situaciones o estados. Pero no los podemos negar, o fingir que no los sentimos.
La sociedad, la religión los reprime, según este autor, en base a su ansia de controlar y dominar a la masa. Con el fin de tenernos sometidos, obedientes y sumisos.
Sin embargo, tampoco podemos negar que las propias relaciones sexuales interpersonales están atravesadas por el poder, el dominio de uno sobre otro. (Veáse mi post sobre BDSM).
Una sociedad reprimida, que reprime, conduce al uso y al abuso de éste mecanismo para controlar, vigilar y castigar. No obstante, es "la pescadilla que se muerde la cola" pues acaba finalmente, siendo víctima de sus propias prohibiciones. Consecuencia que vemos en la proliferación de escándalos sexuales a los que somos tan adictos, (tan morbosamente adictos, diría yo).
El placer conlleva "dolor". Decía Bentham que había que hacer una aritmética de los placeres, para ver si resulta útil o sea "placentero" decantarse por uno en menoscabo del otro.
El problema que yo veo es que la gente no piensa, se tira de cabeza al placer, o por el contrario lo rehúye y lo ignora.
¡Cuán hermoso podría ser vivir el placer desde la voluntad, la libertad y la elección consciente. Compartirlo con quiénes amamos, pues hay muchos tipos de placeres, y erotizarse con la imaginación ante el inminente encuentro, celebración, viaje o actividad.
El erotismo no incumbe solo a lo sexual, cada cita, cada hallazgo, cada bocado delicioso, cada lectura, cada juego es erótico, si lo vives con intensidad, sin miedo, desde la entrega, desde el amor generoso.
La imaginación es la fuente del erotismo humano, pero si lo convertimos, una vez más en una mercancía de consumo, rebajamos su misterio, lo anulamos, quedándonos en el substrato de la mera animalidad.
Jugar con el deseo, eso es erotismo, fantasear con la posibilidad, anticiparnos a esa cena -(típica escena de una peli, en la que la chica prepara una cena con velas para el chico al que desea conquistar o viceversa)-, eso es estar erotizado. Si nos lo dan todo, lo descubren todo, ¿¿¿qué le queda al deseo onírico. ????
Sentir que no lo tienes todo, que no lo posees todo, te mantiene en alerta, y esa es una de las claves de la realización del amor porque el amor que alimenta y crece, no se deja en barbecho, si no se enfría como la madera convertida en cenizas.


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